Historia y función de las Relaciones Públicas

Las relaciones públicas son una función directiva independiente, que permite establecer y mantener líneas de comunicación, comprensión, aceptación y cooperación mutuas entre una organización y sus públicos; implica la resolución de problemas; ayuda a los directivos a estar informados y poder reaccionar ante la opinión pública.
Las relaciones públicas como producto de este siglo, que es sin duda el más extraordinario en la historia de la humanidad y por los procesos de transformación y conquistas científicas, tecnológicas y culturales producidos durante su transcurso, procuran ofrecer al hombre y a su comunidad los elementos esenciales que estimulen la imprescindible interacción, dejan constancia de sus logros y promueven a través de la motivación y la integración (Barquero, 2010).
Como una de las tantas herramientas que manejan las organizaciones actuales, las relaciones públicas son la más importante estrategia de comunicación de mediano y largo plazo para lograr opiniones favorables de los distintos públicos con los que una entidad interactúa.
Dentro de su accionar se encuentran las llamadas comunicaciones institucionales, las acciones de imagen corporativa, las funciones de asuntos públicos, lobbying, relaciones comunitarias, prensa y otras similares. Desde el personal hasta los clientes, pasando por los proveedores, accionistas y distribuidores, distintos grupos de personas reciben constantemente mensajes que van conformando en sus mentes una imagen de la organización. Alcanzar una opinión positiva en ellos es la misión estratégica de la comunicación institucional (Avilia, 2010).
Asimismo, al centrar la atención sobre el objeto de las relaciones públicas, se encuentran que todas las definiciones contemplan de manera explícita e implícita el hecho que su acción toma como referentes a la organización y a sus públicos, en una permanente observación sobre lo que pueda acontecer entre ellos.
Esta relación constante entre la organización y sus públicos es dinámica y coyuntural, con el entramado sociopolítico –cultural– económico en lo más hondo (Aguadero, 2013).
Merchán (1993), citado por Aguadero (2013), refiriéndose a su base filosófica, dice que la función de las relaciones públicas es la de humanizar las relaciones entre hombre y hombre, entre hombre y organización, y viceversa. Por lo tanto, se puede concluir que el objeto de las relaciones públicas es la interacción intragrupal e intergrupal, o dicho en términos organizativos, entre la organización y sus públicos.

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