Page: 6 principios de la dirección de relaciones públicas

Arthur W. Page (citado por Wilcox, Ault, Agee, & Cameron, 2001) se convirtió en el vicepresidente de la American Telephone & Telephone Company en 1927, y se le reconoce como el creador de la idea de que las relaciones públicas deben tener una voz activa en la alta dirección.
También expresó la creencia que el rendimiento de una empresa, y no las actividades del agente de prensa, constituía la base para obtener la aprobación del público.
Más que cualquier otro individuo, se reconoce a Paige por sentar los cimientos del sector de las relaciones públicas de las grandes empresas. Fue consejero de numerosas corporaciones, grupos de beneficencia y universidades.
Tras su fallecimiento en 1960, un grupo de socios AT&T creó una sociedad de altos ejecutivos de la comunicación con su nombre, la Arthur W. Page Society, compuesta por unos trescientos ejecutivos, la que celebra varias reuniones al año y publica varios monográficos sobre la dirección de comunicación (Wilcox, Autt, Agee & Cameron, 2001).
Page fijó seis principios de la dirección de relaciones públicas para poner en práctica su filosofía:
a) Diga la verdad: deje que el público sepa lo que está pasando y ofrezca una imagen precisa de la personalidad, ideales y prácticas de la empresa.
b) Demuéstrelo con la acción: la percepción que tiene el público de una organización depende, en un 90 por ciento, de lo que se hace y en un 10 por ciento de lo que se dice.
c) Escuche al consumidor: para servir bien a la empresa, tiene que comprender los deseos y necesidades del público. Tiene que mantener informados a los
que toman las decisiones y a otros empleados sobre las reacciones del público ante los productos, políticas y prácticas de la empresa.
d) Dirija con vistas al futuro: anticipe la reacción del público y suprima las prácticas que generen dificultades. Cree una buena opinión pública.
e) Realice sus actividades de relaciones públicas como si toda la empresa dependiera de ellas: las relaciones de la empresa son una función directiva. Ninguna estrategia empresarial debe aplicarse sin analizar sus efectos en el público. El profesional de las relaciones públicas es un decisor político capaz de abordar una amplia gama de actividades de comunicación empresarial.
f) Mantenga la calma, sea paciente y mantenga el buen humor: siente las bases de los milagros de las relaciones públicas con coherencia, calma y atención razonada a la información y los contactos. Cuando surja una crisis, recuerde que una cabeza fría comunica mejor.
Respecto de la filosofía, se puede definir como la manera de comprender el mundo y la vida, brota del sentimiento conforme a la propia vida humana. El hombre solo puede soportar la vida terrena creyéndose desligado del orbe material e impulsado en la valoración de superiores ideales. Esa falta de paz exterior de la actualidad, ese continuo roce de oposiciones, se debe al desequilibrio interior de los individuos.
Las relaciones públicas pueden ser definidas de muy diversas formas, según el manual que se consulte o el especialista que pretenda adaptarlas en un concepto, pero en todas se encuentran ideas comunes, que refieren al estudio de la interacción humana y sus efectos sobre los pensamientos, actitudes y emociones (Barquero, 2010).
Arthur Page admitía una verdad adicional: la auténtica personalidad de una empresa viene expresada por su personal. Esto hace que todo empleado, activo o jubilado, sea parte de la organización de las relaciones públicas.
Por tanto, es responsabilidad de la función de relaciones públicas ofrecer apoyo a la capacidad de cada empleado para ser un embajador honrado e informado ante consumidores, amigos y funcionarios.

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