Imagen, activador para el posicionamiento de una organización

El posicionamiento se define como una acción y efecto de desarrollar programas de identidad corporativa que determinen una posición en el mercado para la empresa y sus productos.

En otra acepción, el posicionamiento es la campaña desarrollada para ponerse en cabeza realizando una actividad antes que ningún otro (Wilcox, Autt, & Agee, 2001).
Las organizaciones, entonces, son sistemas que están constituidos por comunicaciones. Las organizaciones descubren la importancia de contar con comunicaciones expeditas, claras y eficientes que contribuyan al mejor desarrollo de las actividades propias.
La relación entre sistema social y comunicación es constitutiva, ya que los sistemas sociales surgen en la comunicación que tiene lugar cuando distintos seres humanos se perciben mutuamente y comienzan a construir sentidos de manera comunitaria.
Por ende, la comunicación es central y se entiende que una organización, desde la perspectiva de las redes comunicativas que constituyen su columna vertebral, permite la coordinación de los esfuerzos de los miembros tras el logro de los objetivos definidos para la organización. Los canales de comunicación formal se
interconectan con los cauces que conducen la comunicación informal e interactúan con ellos, ofreciéndose mutuamente soluciones.
Aguadero (2013) afirma que al aproximarse al concepto y la naturaleza de la imagen y en aras de un cierto rigor en su tratamiento, es preciso detenerse en la diversidad de sus raíces.
Desde la comunicación estratégica se entiende la imagen como el activador que aborda el proceso a través del cual el público elabora una síntesis mental en relación con una organización.
La gestión de imagen no es una denominación de todo correcta, ya que la imagen es una construcción elaborada por el público y se gestiona por medio de los restantes activadores, fundamentalmente la comunicación (Scheinsohn, 2011).
Este autor explica que la imagen como activador es considerada sobre todo como un resultado de la gestión e implica la articulación de cuatro conceptos básicos:
a) Imagen pública: síntesis interpretativa que opera el público acerca de la organización.
b) Endoimagen: síntesis interpretativa de la organización que operan exclusivamente los públicos internos.
c) Imagen pública pretendida: síntesis interpretativa con la que se pretende que opere el público acerca de la organización.
d) Imagen sectorial: síntesis interpretativa que opera el público acerca del sector competitivo al que la organización pertenece; opera de modo de filtro y sucede que el público pueda desprenderse en parte de su influencia.
En lo que respecta a los conceptos que encierran un componente sociológico, la palabra “imagen” conlleva atributos que son incorporados a la realidad, misma que puede pasar desapercibida o puede llegar a verse emotiva.
A partir de esto, se analiza la imagen en su relación directa con el público en general, con los públicos variados o con el público objetivo; destinatarios concretos de los mensajes preparados para tal efecto (Aguadero, 2013).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *