Cultura y Comunicación: dos variables relacionadas

La cultura organizacional un elemento de influencia sobre la motivación y el compromiso de los miembros de la organización.

Según Rodríguez y Opazo (2009), la comunicación organizacional no sólo permite que la organización cumpla con sus objetivos formalmente establecidos, sino que funcione y que también exista.
A la vez que explica que parte significativa de la comunicación que tiene lugar en las empresas es generada y circula por circuitos extremadamente dinámicos en los que se entrecruza lo formal con lo informal.
Es importante hacer una distinción entre cultura y cultura organizacional. Cultura se refiere a la compleja mezcla de supuestos, conductas, relaciones, mitos, metáforas y demás ideas que encajan unos con otros y definen lo que significa ser miembro de una sociedad concreta. Mientras que la cultura organizacional aborda la serie de entendidos importantes como normas, valores, actitudes y creencias, compartidos por los miembros de la organización.
Scheinsohn, citado por Stoner, Freeman & Gilbert (1996), sugiere que en la cultura existen tres niveles: artefactos, valores adoptados y supuestos básicos:
Asimismo, los artefactos, los valores adoptados y los supuestos básicos son fundamentales para entender la cultura organizacional.
Según Eliott Jacques, citado por Stoner, Freeman & Gilbert (1996), la cultura organizacional está compuesta por “la forma acostumbrada o tradicional de pensar y hacer las cosas, que comparten, en mayor o menor medida, todos los miembros de la organización y que los miembros nuevos deben aprender, cuando menos aceptar en parte, para que sus servicios sean aceptados en la empresa”.
En otras palabras, la cultura organizacional es un marco que guía la conducta diaria y la toma de decisiones de los empleados y que perfila sus actos hacia la obtención de las metas de la organización.
De hecho, la cultura origina y define las metas institucionales. La cultura debe estar alineada con otros aspectos de las actividades de la organización, por ejemplo, la planificación, la empresa, la dirección y el control.
Si una cultura no se alinea con estas tareas, entonces la organización seguramente tendrá dificultades.

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